Para que logremos comprender porque los dirigentes globales seleccionan una situación de tragedia, en lugar de una atmósfera de estabilidad, debemos tratar de precisar las circunstancias que originan el proteccionismo contemporáneo, el proteccionismo de hoy. Concretamente, es imperativo que conozcamos cuales son las razones que obligan a los gobernantes a desechar la racionalidad económica, o lo que es lo mismo, a adoptar una postura irracional. Esta es una señal clara de estos tiempos de postverdad: la razón no importa, la verdad no importa, importa lo que conviene.
El proteccionismo actual se origina en Estados Unidos y se materializa en 2017 con la elección de Donald Trump como presidente de dicha nación. Sin embargo, Trump no es el precursor del proteccionismo en Norteamérica ya que esta política se aplicó con anterioridad en dicha nación, así como en otras economías industriales, pero, logró ser sustituida por políticas de libre mercado y de libre flujo de capitales para poder adaptarse al proceso económico mundial en desarrollo conocido como globalización.
Para sorpresa de los estudiosos, el proteccionismo renace para intentar aliviar problemas sociales graves que vienen apareciendo en la sociedad norteamericana desde, más o menos, la década de los 70. Evidentemente, las matrices de opinión norteamericanas vienen haciendo énfasis desde aquellos años en cuanto a un progresivo deterioro de las condiciones de vida del norteamericano promedio. Por otro lado, los intelectuales norteamericanos afirman que, desde aquellos años, viene ocurriendo en Estados Unidos un proceso de disminución acelerada de los salarios reales que se refleja en una gran insatisfacción social y descontento que trasciende a la esfera política.
Desde mi punto de vista, estos estudios, así como las estadísticas que pretenden respaldarlos, carecen de rigor científico suficiente como para demostrar categóricamente que dicho proceso de menoscabo se esté llevando a cabo. De hecho, por ejemplo, observamos como las estadísticas de consumo de alimentos per capita se incrementa con el paso del tiempo, así como también sucede con el consumo de otros bienes no lujosos; estos son cómputos que bastarían para desacreditar cualquier hipótesis similar a la ya mencionada. Sin embargo, no se puede ocultar que existen indicios, especialmente de índole social, que señalan que las condiciones de vida del ciudadano norteamericano promedio están empeorando. Estos problemas sociales no se circunscriben exclusivamente a los integrantes de la raza negra, latina o asiática ni se limita a algunos espacios geográficos del territorio de ese país, sino que ya empezó a alcanzar a numerosos miembros de la raza blanca y ya está presente en ciudades y estados que tradicionalmente poseen excelentes indicadores sociales.
Mi opinión personal consiste en que este deterioro, efectivamente, si está ocurriendo, pero no es fácilmente demostrable debido a complejidades inherentes a la data que recoge el ámbito social y laboral de la sociedad norteamericana.
Los intelectuales norteamericanos que admiten el empeoramiento de las condiciones de vida del norteamericano promedio atribuyen la causa de este mal a dos circunstancias:
- El incremento de la desigualdad en la distribución del producto.
- El efecto que causan otras naciones en la estructura productiva de USA.
Los intelectuales con posiciones políticas de izquierda atribuyen el citado deterioro al hecho de que "los ricos sean cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres" y, por tanto, recomiendan la aplicación de medidas que redistribuyan el producto e incrementen la igualdad.
Por otro lado, los intelectuales con posiciones políticas de derecha apuntan como causa de ese deterioro a:
- La acción de emigrantes que están dispuesto a trabajar por salarios inferiores al salario mínimo.
- La importación de productos extranjeros que desalienta la acción de la industria norteamericana y perjudica la atmósfera de empleo de los norteamericanos.
- Los bajos salarios que pagan a los trabajadores en las economías donde se fabrican los productos que importa USA, lo que anima a las empresas norteamericana a desplazarse hacia aquellas geografías y a perjudicar el bienestar del trabajador norteamericano.
Lo cierto es que ninguno de estos argumentos logran justificar de manera convincente los problemas sociales de Estados Unidos.
Evidentemente, la desigualdad es un estímulo para la potencia productiva, las sociedades que tienden a ser igualitarias carecen de potencia productiva, por tanto, medidas sociales igualitarias no tienden a resolver los problemas sociales sino a agravarlos.
Por otro lado, los migrantes no generan grandes distorsiones en los mercados laborales, por el contrario, lo dinamizan y solo en casos excepcionales compiten con el trabajador nativo. Además, la abundancia de productos importados ha mantenido la inflación a raya en USA, gracias a la sobre-valuación del dólar. También, si bien muchas empresas norteamericanas se han ido al exterior, éstas han sido sustituidas por la aparición de las empresas del mundo digital; es decir, el talento productivo norteamericano no ha sido afectado debido a que el mismo fue absorbido por estas nuevas empresas.
Es evidente que en las cinco últimas décadas la economía norteamericana ha sufrido transformaciones radicales como consecuencia de los movimientos de la economía internacional, pero, insisto, no es este el factor creador de problemas sociales, sino que, por el contrario, el dinamismo que imprimió la economía internacional a USA permitió que los problemas sociales sean atenuados de una u otra manera.
Es evidente que en las cinco últimas décadas la economía norteamericana ha sufrido transformaciones radicales como consecuencia de los movimientos de la economía internacional, pero, insisto, no es este el factor creador de problemas sociales, sino que, por el contrario, el dinamismo que imprimió la economía internacional a USA permitió que los problemas sociales sean atenuados de una u otra manera.
Concretamente, la economía norteamericana se ha transformado en una sociedad "vendedora de titulos financieros", dado los colosales flujos de dinero provenientes de todo el globo que entran a esta nación para adquirir estos títulos. Este fenómeno ha sido mal interpretado por los estudiosos de hoy en día ya que le dan una visión contable al mismo y lo califican de "deuda externa". En realidad, ningún agente económico norteamericano está de rodillas tocando las puertas de los inversionistas extranjeros para que les compre sus títulos valores, no, son los inversionistas extranjeros que ansían desesperadamente tener en sus portafolios una cantidad cada vez mayor de activos financieros norteamericanos.
También USA se ha transformado en "vendedora de tecnología", dadas las características de los movimientos de empresas norteamericanas hacia aquellas naciones que brindan salarios bajos y las características de las operaciones que llevan a cabo las empresas que operan en el mundo digital. Este es un fenómeno un poco difícil de advertir debido a que dicho "producto" no se ofrece "empaquetado" a la vista de todos, sino que asume formas que podrían ser poco convencionales; por ejemplo, detrás de una OPA hostil podríamos tener la voluntad de la junta directiva de vender tecnología. Lo cierto es que, en estos momentos, USA es el mayor productor de tecnología del mundo, mientras existe un conjunto bien grande de empresas en el resto del mundo que necesitan incrementar su productividad para sobrevivir o para nacer. Que no podamos ver el mercado, no significa que dicho mercado no exista.
Estos son cambios significados que, sin duda, alteran la estructura productiva de Estados Unidos, pero que no implican un abierto deterioro en las condiciones de vida de los trabajadores. Entonces ¿cuales serian causas de dicho menoscabo?
También USA se ha transformado en "vendedora de tecnología", dadas las características de los movimientos de empresas norteamericanas hacia aquellas naciones que brindan salarios bajos y las características de las operaciones que llevan a cabo las empresas que operan en el mundo digital. Este es un fenómeno un poco difícil de advertir debido a que dicho "producto" no se ofrece "empaquetado" a la vista de todos, sino que asume formas que podrían ser poco convencionales; por ejemplo, detrás de una OPA hostil podríamos tener la voluntad de la junta directiva de vender tecnología. Lo cierto es que, en estos momentos, USA es el mayor productor de tecnología del mundo, mientras existe un conjunto bien grande de empresas en el resto del mundo que necesitan incrementar su productividad para sobrevivir o para nacer. Que no podamos ver el mercado, no significa que dicho mercado no exista.
Estos son cambios significados que, sin duda, alteran la estructura productiva de Estados Unidos, pero que no implican un abierto deterioro en las condiciones de vida de los trabajadores. Entonces ¿cuales serian causas de dicho menoscabo?
Mi opinión se mueve hacia razones mucho más heterodoxas, tales como:
- La mejora en los indices de mortalidad infantil
- La mejora en los indicadores de salud de los trabajadores
- La mejora en los indicadores de acceso a la educación.
- La característica del sistema de producción capitalista de valorar cada vez menos el esfuerzo físico y cada vez más la posesión de habilidades y destrezas útiles.
En resumen, según mi criterio:
- La magnitud de potencia productiva de USA no alcanza para satisfacer el cada vez mayor crecimiento del bienestar de los ciudadanos.
- Los norteamericanos, para adaptarse a la nueva estructura productiva que impera en su nación, deben mantener un programa constante de re-educación.
En todo caso la sociedad norteamericana ya hizo su elección en el 2017 y la misma es categórica: la culpa la tienen los extranjeros.













