lunes, 30 de septiembre de 2019

Noticias falsas, desinformación y confusión ante el advenimiento de la recesión global

Los medios de comunicación, las instituciones multilaterales, gobiernos de diversos países y las empresas más importantes del mundo tienen, evidentemente, un grado de responsabilidad al momento de divulgar el contenido de sus comunicados, noticias, o resoluciones por medio de los canales de los cuales disponen para tales efectos; más aún cuando se trata de temas que pueden llegar a afectar el bienestar de millones de seres humanos.
Los argumentos relacionados con la posible aparición de una recesión económica global que podría convertirse en una depresión económica global ha sido tratado con mucha prudencia y reserva por parte de organismos, gobiernos y empresas directamente involucradas. Sin embargo, existen razones para pensar que la manera en la que éstos entes están manejando y divulgando el tema no es solo inapropiado sino también perjudicial. Las entidades con mayor poder comunicacional del mundo en tópicos vinculados a la macro-economía y la economía global, en un celo excesivo por evitar convertirse en un propagador de falsas alarmas, se niegan a reconocer de forma explícita las muy altas posibilidades de que la economía global presente recesión, y, de esta manera, impiden que se inicie la discusión acerca de los mecanismos que permitirían protegernos de ello o, en el peor de los casos, minimizar la magnitud de los daños que llegue a causar.
Ir a: Misinformation and the Currency of Democratic Citizenship - James H. Kuklinski; Paul J. Quirk; Jennifer Jerit; David Schwieder; Robert F. Rich - The Journal of Politics, Vol. 62, No. 3. (Aug., 2000), pp. 790-816
Los organismos multilaterales, las empresas calificadoras de riesgo y los departamentos de investigación económica de las empresas más importantes del mundo, por señalar algunas de las entidades que manejan el tema con la seriedad que merece el caso, poseen todas las herramientas para estudiar estos fenómenos con la amplitud y profundidad que se requiera, pero, sus dictámenes y pronunciamientos tienen carácter reactivo, no pro-activo; y no puede ser de otra manera ya que muchas decisiones importantes son tomadas por los más influyentes agentes económicos globales a partir del contenido de estos informes. Este hecho, propio del proceso actual de comunicación global y de divulgación de contenido, sumado a los ya conocidos intereses políticos de varios gobiernos nacionales por impedir que algunos asuntos de relevancia se difundan de forma masiva en determinados momentos; traerá como consecuencia que la gran mayoría de las personas que necesitan estar informadas se enteren de la llegada de la recesión global meses después de que dicha anormalidad forme parte de nuestra vida cotidiana.
Las proyecciones de crecimiento económico de los más importantes organismos multilaterales no recogen los efectos de la guerra comercial debido a que los mismos se materializarán en el largo plazo. Estos se limitan a pronosticar leves des-aceleraciones en las tasas de crecimiento globales pero, en cambio, sus funcionarios, ante evidente presión de la prensa, declaran, por ejemplo, que la guerra comercial solo contraerá el comercio global en dos por ciento.. Es imposible que ocurra simultáneamente en la economía global dos fenómenos que por su naturaleza son antagónicos. Afirmar que el crecimiento económico global puede darse en medio de una contracción del comercio global es desconocer la existencia de la economía global, es proponer que las economías nacionales poseen una capacidad inherente de crecimiento económico a espaldas del resto del mundo; es el principio del aislacionismo económico en su forma más cruda y pura; es mera divulgación de principios, no es divulgación de realidades.
Por otro lado, otro funcionario de otro organismo multilateral, también acosado por la prensa, hace un llamado a los inversionistas para que ejecuten mas proyectos de inversión porque, de lo contrario, no se podrán mantener las proyecciones de crecimiento pautadas por la institución que representa. ¿Existe acaso una señal de pánico y confusión más clara y nítida que ésta?.
Si esto les parece poco, tenemos también un organismo multilateral muy prestigioso pero con poca popularidad, es decir, no es muy solicitado por los medios informativos que reconoce por vía explicita que habrá una contracción del producto global en un 2%, pero que, al mismo tiempo, muestra a China con una elevada tasa de crecimiento económico; de hecho, señala, que solo habrá unos pocos países con contracción económica, países que tienen poco peso en el producto global. Lo cierto es que la recesión económica global se iniciará con la recesión económica china. Si China no cae en crisis, el mundo no caerá en crisis.
Evidentemente, la confusión que pareciese reinar en las fuentes de información vinculadas a la guerra comercial y a una posible recesión global se transmite a los medios de comunicación. La palabra "recesión" no es utilizada por casi ningún medio informativo; en lugar de ello se sustituye por el vocablo "des-aceleración económica", el cual tiene un significado radicalmente diferente. En todo caso, junto al uso inapropiado de términos, la redacción de los artículos y el contenido de los materiales audiovisuales enfatizan la idea de que la guerra comercial solo desacelerará el crecimiento económico global sin provocar ninguna consecuencia sobre la economía norteamericana. En especial, aquellos materiales que citan como fuente a "varias agencias noticiosas" muestran un altísimo nivel de incoherencia en su contenido.
Por otra parte, creemos que la situación actual y las perspectivas que tiene ante sí la economía global requiere que las empresas calificadoras de riesgo y los departamentos de investigación económica de las más grandes corporaciones globales cuenten con una mayor actividad comunicacional. Los agentes económicos globales, más que los Estados Nacionales, son quienes toman las decisiones más importantes en esta materia y necesitan, por tanto, un sistema de señales coherente y nítido que les permita llevar a cabo acciones acertadas para poder solventar de la mejor manera los inconvenientes que depara el porvenir; la desinformación y la confusión no solo lleva a la quiebra a muchas empresas, también desestabiliza economías, grandes y pequeñas. Es necesario que los organismos competentes emitan pronósticos de perspectivas de crecimiento económico global consistentes y creíbles.
En este momento, un pronóstico de crecimiento económico global razonablemente acertado y basado en términos de probabilidad de ocurrencia, sería el siguiente:
  • Pronóstico hasta finales del 2020, es decir, sin considerar el proceso electoral norteamericano
    • Recesión económica global: 40%
    • Des-aceleración económica global: 60%
    • Depresión económica global: 0%
    • Efectos negativos sobre la economía norteamericana: 0%
  • Pronóstico para después del 2020, es decir, considerando el resultado del proceso electoral norteamericano
    • Con triunfo republicano
      • Recesión económica global: 50%
      • Des-aceleración económica global: 20%
      • Depresión económica global: 30%
      • Efectos negativos sobre la economía norteamericana
        • En materia de precios: 80% de posibilidades de que ocurran eventos en el 2023
        • En materia de producto: 30% de posibilidades de que ocurran eventos en el 2027
    • Con triunfo demócrata
      • Recesión económica global: 40%
      • Des-aceleración económica global: 40%
      • Depresión económica global: 20%
      • Efectos negativos sobre la economía norteamericana
        • En materia de precios: 60% de posibilidades de que ocurran eventos en el 2023
        • En materia de producto: 20% de posibilidades de que ocurran eventos en el 2027
Como vemos, el proceso de corrección del déficit comercial norteamericano tendrá serias consecuencias sobre la economía global e incluso podría tener efectos negativos sobre la misma economía estadounidense.
Pero, ¿si las medidas de incremento arancelario las está aplicando la Administración Trump desde el año 2017, porque hay que esperar hasta el año 2020 o 2021 para corroborar que ellas generarán una recesión económica global?.

Aquí hemos propuesto que el canal de transmisión de una posible recesión económica global es la economía china; lo que en ella suceda determinará si el mundo entra o no en recesión. En estos momentos, el producto interno chino depende fundamentalmente del componente de inversión; es ése el eje del espectacular crecimiento de la economía china ya que al comportamiento de esta variable está subordinado la conducta del consumo y del gasto público. Sin embargo, este volumen de inversión no es autónomo sino que depende de la capacidad de la economía china de vender sus productos en Estados Unidos.
China Investment March 2019
Efectivamente, la guerra comercial desincentiva la ejecución de proyectos de inversión en territorio chino por medio de la disminución del número de proyectos iniciados en ese país desde el año 2017. Creemos que en el año 2020 o 2021 habrán finalizado los proyectos de inversión en curso o se habrán paralizado aquellos proyectos de inversión que pasan a ser inviables por la aparición de la guerra comercial. Es decir, el tamaño presupuestario y la cantidad de nuevos proyectos de inversión será, en esos años, infinitamente inferior al volumen que usualmente maneja la economía de eso país; esto significa una contracción de la inversión en ejecución que impactará negativamente al consumo y al gasto gubernamental para traducirse en una contracción del producto chino durante varios trimestres de manera consecutiva para que así aparezca en ese país la recesión económica.
Is China investing too much in infrastructure?
La recesión económica china se estaría convirtiendo en recesión económica global, no tanto por la disminución de las órdenes de compra del país asiático a sus socios comerciales en el resto del mundo, sino, fundamentalmente, a la abrupta paralización de los proyectos de inversión que también se ejecutan en estos países ante la aparición de la recesión económica en el país asiático.

Todos estos proyectos de inversión parecen estar apalancados por entidades financieras globales, por lo que una crisis financiera global podría ser el trampolín que lleve al planeta desde una recesión global hacia una depresión global.
Creemos que aún hay tiempo para estudiar el problema con el rigor necesario e idear mecanismos que atenúen las consecuencias desagradables de tales eventualidades. Pero, en todo caso, los hitos de este fenómeno ya están siendo abordados en estas páginas para su consideración al momento de llevarse a cabo posteriores investigaciones.




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