Los incidentes que hemos estado observando a través de la prensa mundial desde el año 2018, en relación a la hostilidad que muestra la política comercial norteamericana con respecto a las naciones de donde provienen el mayor volumen de importaciones efectuadas por Estados Unidos, proceso que ha sido denominado "guerra comercial"; no puede ser estudiado sin un contexto histórico que permita estimar, de manera más o menos acertada, la importancia de este acontecimiento.
Efectivamente, muchos analistas se limitan a observar estos eventos como simples aumentos en aranceles e insignificantes instauraciones de algunas prohibiciones que repercutirán en pequeña magnitud sobre el valor que alcancen las variables macroeconómicas en varias economías nacionales.
Por otro lado, algunos estudiosos toman como precedentes históricos de estos hechos los incrementos tarifarios ocurridos en otras décadas o en otros siglos y resaltan que, como en aquellas oportunidades no acaecieron hechos de relevancia, ahora no tiene porque suceder algo diferente.
Finalmente, otros apelan a los sistemas teóricos creados en el pasado que, si bien no sirvieron para explicar la realidad de aquellos años, mucho menos podrán explicar un fenómeno actual generado dentro de una realidad mucho más compleja que la de entonces.
Por otro lado, algunos estudiosos toman como precedentes históricos de estos hechos los incrementos tarifarios ocurridos en otras décadas o en otros siglos y resaltan que, como en aquellas oportunidades no acaecieron hechos de relevancia, ahora no tiene porque suceder algo diferente.
Finalmente, otros apelan a los sistemas teóricos creados en el pasado que, si bien no sirvieron para explicar la realidad de aquellos años, mucho menos podrán explicar un fenómeno actual generado dentro de una realidad mucho más compleja que la de entonces.
A partir de un breve repaso de la historia del comercio internacional notamos que el proteccionismo practicado antes de 1945 se llevó a cabo en un contexto en el cual el comercio internacional, o bien no alcanzaba magnitudes que afectasen el normal crecimiento económico, o bien estaba condicionado al funcionamiento de un proceso aún mayor, tal como el colonialismo. Hoy en día, el comercio internacional representa una proporción demasiado importante de la actividad económica global, por tanto, cualquier suceso que impacte esta variable, sin duda tendrá sus consecuencias sobre el producto global.
Sin duda, es evidente que, para entender los fenómenos importantes que se dan en la economía global, debemos tener conciencia acerca de la relevancia que ha cobrado el comercio internacional en la vida de los siete mil millones de personas que habitan el orbe.
Las características que posee el comercio internacional actual es la consecuencia de un conjunto de eventos sucedidos en el pasado; creo que muchos de ustedes estarán de acuerdo conmigo en señalar que la aparición de productos chinos en Europa desde, aproximadamente, el siglo 13 es el hecho histórico más remoto que incide sobre la realidad del comercio internacional de hoy.
Luego, podríamos afirmar que la instauración del sistema comercial colonial o colonialismo es el evento de la historia universal que incide con más fuerza sobre las particularidades del comercio internacional actual; dicho sistema fue establecido por las metrópolis europeas en América, África y Asia inmediatamente después del descubrimiento de América.
Finalmente, creo que ninguno de ustedes se negará a reconocer que el proceso de globalización, iniciado al culminar la Segunda Guerra Mundial y en desarrollo aún hoy en día, influye constantemente en el desenvolvimiento del comercio internacional actual.
Ir a: The Value of Global Exports - OurWorldInData.org
De tal manera que, si vemos con detenimiento los hechos relevantes asociados a la historia del comercio internacional y, de la misma forma, notamos la secuencia en la que se ha venido dando los mismos; lograremos advertir que las alarmas disparadas por algunos investigadores pudieran estar suficientemente sustentadas.
Sin duda, es la aparición de productos asiáticos en Europa durante la época del feudalismo el acontecimiento que marca el inicio del comercio internacional tal como lo conocemos hoy en día.
Los cronistas de aquellos años señalan que los señores feudales quedaban fascinados por la belleza y exquisitez de los productos chinos y pagaban en oro sumas elevadas por productos que en China, para ese entonces, poseían un valor menor; de la misma manera, otros miembros del feudo estaban en capacidad de adquirir productos útiles.
Esta actividad dio nacimiento a un conjunto de procesos que desembocó en la aparición del capitalismo.
Evidentemente, muchos comerciantes amasaron fortunas rápidamente, despertando la codicia de todos y la ansiedad por encontrar una ruta marítima a China. La mayoría de estos aventureros no llegaron a China pero descubrieron territorios que fueron puestos a disposición del reino al cual prestaban servicios, es decir, estos territorios fueron convertidos en colonias; a partir de allí nació el sistema comercial colonial o colonialismo.
El sistema comercial colonial se inicia en el siglo 15 y culmina en el siglo 20 al finalizar la segunda guerra mundial. Vemos que, gran parte de la historia del comercio internacional se llevó a cabo durante los años de funcionamiento del sistema colonial. Evidentemente, el sistema colonial promueve el intercambio comercial entre la metrópoli y las colonias ya que la primera impone a las últimas todas las condiciones bajo las cuales deben llevarse a cabo esta actividad comercial, siendo la característica fundamental de estas condiciones el uso de la fuerza. De tal manera que, la metrópoli se ve animada a comerciar con sus colonias debido a los elevados beneficios que ello implica, mientras que, las colonias se ven obligadas a tener comercio permanente y creciente con la metrópoli para no sufrir las amenazas esgrimidas por los colonizadores.
Durante estos años, China desaparece como protagonista del comercio entre países; la mayoría de las transacciones comerciales internacionales la llevan a cabo las metrópolis y sus correspondientes colonias. Por otro lado, las operaciones comerciales entre metrópolis no llegan a alcanzar niveles significativos debido, quizás, a que, con frecuencia, llegaron a ser rivales de guerra. Tampoco se puede considerar importante algún nivel de comercio entre las metrópolis y países neutrales. Finalmente, el comercio entre colonias o entre una colonia y otra metrópoli estaba absolutamente prohibido.
Evidentemente, las metrópolis se enriquecieron muchísimo por oprimir a sus colonias de esta manera. Sin embargo, sus gobiernos mostraban verdadera preocupación por alcanzar niveles aún mayores de riqueza para poder así satisfacer la gran cantidad de compromisos políticos que adquirió la aristocracia para mantenerse en el poder. De allí, que estimularon la investigación en sistemas económicos que elevasen aún más su opulencia; de esta manera aparece el Mercantilismo y las Teorías de Libre Comercio.
El mercantilismo sostiene, fundamentalmente, que las naciones, para incrementar sus riquezas, deben procurar incrementar sus exportaciones y reducir sus importaciones a fin de tener una balanza comercial favorable y acumular, de esta manera, todo el oro necesario para afrontar apropiadamente sus compromisos.
Este sistema económico intentó aplicarse en Francia y otro países europeos, tanto metropolitanos como no-metropolitanos, pero fracasó rotundamente ya que no existe una manera práctica de "incrementar exportaciones" ni una vía factible de "reducir importaciones". Las importaciones son una necesidad ante la carencia de condiciones que permitan fabricar productos a precios mas bajos que los extranjeros, mientras que las exportaciones son, fundamentalmente, el resultado de una ventaja exclusiva que posee el exportador; por tanto, para incrementar las exportaciones se requeriría incrementar estas ventajas, factor que no está bajo el control de alguien.
Por otro lado, las teorías de libre comercio sostienen que, bajo un contexto de libertad comercial, los agentes económicos, mediante la búsqueda de la obtención de la máxima ganancia posible a través de su actividad diaria, se dedicarán a importar solo aquellos bienes absolutamente necesarios y aprovecharan de manera eficiente las ventajas económicas que posee cada nación en materia de comercio internacional. De esta manera la nación adquirirá la mejor situación económica posible, dadas las condiciones existentes.
El Mercantilismo y las Teorías de Libre Comercio fueron criticadas muchísimo debido a que no logran explicar la realidad del sistema comercial colonial, el cual cada vez muestra más evidencias de crueldad e injusticia. Esta crítica toma muchas vertientes, pero llega a ser desordenada e incoherente. Sin embargo, una corriente en particular, aquella que sostiene que el colonialismo es un sistema comercial inherente al capitalismo e inseparable de el, logra un éxito intelectual impresionante. Esta corriente de pensamiento se denominó comunismo y la crítica fue esgrimida por un revolucionario llamado Lenin.
Lenin sostuvo, a principios del siglo 20, que el sistema comercial colonial llegaría a un estado en el cual las metrópolis se enfrentarían constantemente para disputarse el acceso a las materias primas y los mercados de consumo; la consecuencia de estos enfrentamientos sería lo que denominó la aparición de las guerras imperialistas y el exterminio de millones de seres humanos. Pocos años después, luego de publicarse ese trabajo, ocurren dos guerras mundiales, que significaron la muerte, según las estimaciones, de entre 80 y 120 millones de personas.
Dentro del sistema colonial cabe destacar el rol desempeñado durante aquellos años por Estados Unidos. Este es un tema muy controversial en el cual abundan los contenidos imprecisos o errados. Encontrar una fuente absolutamente creíble que describa con suficiente certeza los hechos económicos más importante ocurridos en USA durante el siglo 19 demanda una gran cantidad de esfuerzo que no está al alcance de todos los investigadores. Sin embargo, considero que las pocas lineas que aquí les brindo nos podrán dar una idea bastante aceptable de lo sucedido en aquel entonces.
Durante el siglo 19, Estados Unidos, a pesar de no ser una metrópoli, debido a que no poseía colonias; se vio envuelta en un proceso económico impresionante que la llevó a tener un volumen de actividad económica no conocido antes por alguna nación. Este país desarrolló un proceso de crecimiento económico interno bastante acelerado motorizado por diversos factores (extensión territorial, ferrocarril, tasa de fertilidad, etc) que la llevó a demandar numerosos bienes del exterior (importaciones) y a vender en el exterior los productos fabricados por su industria (exportaciones). Evidentemente, el rápido crecimiento interno aceleró el rol económico y comercial desempeñado en otras economías, es decir, la llevó a tener una actividad comercial externa que llegó a superar la magnitud del volumen manejado por algunas metrópolis. ¿Como fue esto posible?
Una acelerada y continua actividad económica interna no solo demanda gran cantidad de importaciones sino que genera la producción de bienes novedosos o de alta calidad, esto es, bienes que son capaces de competir en los mercados internacionales. Efectivamente, Estados Unidos tenia relaciones comerciales tanto con naciones metropolitanas como no-metropolitanas y, según parece, comerciaba libremente con las colonias de estas metrópolis. ¿Como logró Estados Unidos tener actividad comercial con tal número de países?
Estos países no rechazaban la presencia de Estados Unidos en sus mercados debido a las características que poseían estos bienes, fundamentalmente, eran bienes que no competían con algún producto nativo y que, se consideraba, satisfacían una necesidad muy específica. Hay que destacar que, para aquellos años, no se logró encontrar evidencia de influencia política que pudiese justificar la libre entrada de los productos norteamericanos a tales naciones. Es decir, todo parece indicar que el éxito comercial internacional de Estados Unidos se puede atribuir a la calidad de los productos que elaboró. Para respaldar esta posición los norteamericanos, a través de diversas publicaciones, atribuían las razones de dicho éxito a la práctica del libre comercio. Es decir, Norteamérica construyó todo un aparato de divulgación mundial de los principios del libre comercio como causa fundamental del evidente éxito económico global que disfrutaba.
Sin embargo, a finales del siglo 19 y principios del siglo 20 parece haber un cambio en la política comercial y política exterior de Estados Unidos en América Latina al promover la intervención política en estos países con fines de construir, aparentemente, un sistema colonial similar al que poseían las metrópolis europeas. Las dos guerras mundiales detuvieron este proceso.
Efectivamente, las dos guerras mundiales destruyeron por completo el sistema de comercio colonial o colonialismo debido a que las metrópolis quedaron completamente devastadas por las mismas. A partir de ese momento se instaura un nuevo orden económico internacional en el cual el comercio internacional estará guiado por las pautas del libre cambio, por tanto, se inicia un proceso de desmantelamiento de aranceles y prohibiciones de importación.
Sin duda, es evidente que, para entender los fenómenos importantes que se dan en la economía global, debemos tener conciencia acerca de la relevancia que ha cobrado el comercio internacional en la vida de los siete mil millones de personas que habitan el orbe.
Las características que posee el comercio internacional actual es la consecuencia de un conjunto de eventos sucedidos en el pasado; creo que muchos de ustedes estarán de acuerdo conmigo en señalar que la aparición de productos chinos en Europa desde, aproximadamente, el siglo 13 es el hecho histórico más remoto que incide sobre la realidad del comercio internacional de hoy.
Luego, podríamos afirmar que la instauración del sistema comercial colonial o colonialismo es el evento de la historia universal que incide con más fuerza sobre las particularidades del comercio internacional actual; dicho sistema fue establecido por las metrópolis europeas en América, África y Asia inmediatamente después del descubrimiento de América.
Finalmente, creo que ninguno de ustedes se negará a reconocer que el proceso de globalización, iniciado al culminar la Segunda Guerra Mundial y en desarrollo aún hoy en día, influye constantemente en el desenvolvimiento del comercio internacional actual.
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De tal manera que, si vemos con detenimiento los hechos relevantes asociados a la historia del comercio internacional y, de la misma forma, notamos la secuencia en la que se ha venido dando los mismos; lograremos advertir que las alarmas disparadas por algunos investigadores pudieran estar suficientemente sustentadas.
Sin duda, es la aparición de productos asiáticos en Europa durante la época del feudalismo el acontecimiento que marca el inicio del comercio internacional tal como lo conocemos hoy en día.
Los cronistas de aquellos años señalan que los señores feudales quedaban fascinados por la belleza y exquisitez de los productos chinos y pagaban en oro sumas elevadas por productos que en China, para ese entonces, poseían un valor menor; de la misma manera, otros miembros del feudo estaban en capacidad de adquirir productos útiles.
Esta actividad dio nacimiento a un conjunto de procesos que desembocó en la aparición del capitalismo.
Evidentemente, muchos comerciantes amasaron fortunas rápidamente, despertando la codicia de todos y la ansiedad por encontrar una ruta marítima a China. La mayoría de estos aventureros no llegaron a China pero descubrieron territorios que fueron puestos a disposición del reino al cual prestaban servicios, es decir, estos territorios fueron convertidos en colonias; a partir de allí nació el sistema comercial colonial o colonialismo.
El sistema comercial colonial se inicia en el siglo 15 y culmina en el siglo 20 al finalizar la segunda guerra mundial. Vemos que, gran parte de la historia del comercio internacional se llevó a cabo durante los años de funcionamiento del sistema colonial. Evidentemente, el sistema colonial promueve el intercambio comercial entre la metrópoli y las colonias ya que la primera impone a las últimas todas las condiciones bajo las cuales deben llevarse a cabo esta actividad comercial, siendo la característica fundamental de estas condiciones el uso de la fuerza. De tal manera que, la metrópoli se ve animada a comerciar con sus colonias debido a los elevados beneficios que ello implica, mientras que, las colonias se ven obligadas a tener comercio permanente y creciente con la metrópoli para no sufrir las amenazas esgrimidas por los colonizadores.
Durante estos años, China desaparece como protagonista del comercio entre países; la mayoría de las transacciones comerciales internacionales la llevan a cabo las metrópolis y sus correspondientes colonias. Por otro lado, las operaciones comerciales entre metrópolis no llegan a alcanzar niveles significativos debido, quizás, a que, con frecuencia, llegaron a ser rivales de guerra. Tampoco se puede considerar importante algún nivel de comercio entre las metrópolis y países neutrales. Finalmente, el comercio entre colonias o entre una colonia y otra metrópoli estaba absolutamente prohibido.
Evidentemente, las metrópolis se enriquecieron muchísimo por oprimir a sus colonias de esta manera. Sin embargo, sus gobiernos mostraban verdadera preocupación por alcanzar niveles aún mayores de riqueza para poder así satisfacer la gran cantidad de compromisos políticos que adquirió la aristocracia para mantenerse en el poder. De allí, que estimularon la investigación en sistemas económicos que elevasen aún más su opulencia; de esta manera aparece el Mercantilismo y las Teorías de Libre Comercio.
El mercantilismo sostiene, fundamentalmente, que las naciones, para incrementar sus riquezas, deben procurar incrementar sus exportaciones y reducir sus importaciones a fin de tener una balanza comercial favorable y acumular, de esta manera, todo el oro necesario para afrontar apropiadamente sus compromisos.
Este sistema económico intentó aplicarse en Francia y otro países europeos, tanto metropolitanos como no-metropolitanos, pero fracasó rotundamente ya que no existe una manera práctica de "incrementar exportaciones" ni una vía factible de "reducir importaciones". Las importaciones son una necesidad ante la carencia de condiciones que permitan fabricar productos a precios mas bajos que los extranjeros, mientras que las exportaciones son, fundamentalmente, el resultado de una ventaja exclusiva que posee el exportador; por tanto, para incrementar las exportaciones se requeriría incrementar estas ventajas, factor que no está bajo el control de alguien.
Por otro lado, las teorías de libre comercio sostienen que, bajo un contexto de libertad comercial, los agentes económicos, mediante la búsqueda de la obtención de la máxima ganancia posible a través de su actividad diaria, se dedicarán a importar solo aquellos bienes absolutamente necesarios y aprovecharan de manera eficiente las ventajas económicas que posee cada nación en materia de comercio internacional. De esta manera la nación adquirirá la mejor situación económica posible, dadas las condiciones existentes.
El Mercantilismo y las Teorías de Libre Comercio fueron criticadas muchísimo debido a que no logran explicar la realidad del sistema comercial colonial, el cual cada vez muestra más evidencias de crueldad e injusticia. Esta crítica toma muchas vertientes, pero llega a ser desordenada e incoherente. Sin embargo, una corriente en particular, aquella que sostiene que el colonialismo es un sistema comercial inherente al capitalismo e inseparable de el, logra un éxito intelectual impresionante. Esta corriente de pensamiento se denominó comunismo y la crítica fue esgrimida por un revolucionario llamado Lenin.
Lenin sostuvo, a principios del siglo 20, que el sistema comercial colonial llegaría a un estado en el cual las metrópolis se enfrentarían constantemente para disputarse el acceso a las materias primas y los mercados de consumo; la consecuencia de estos enfrentamientos sería lo que denominó la aparición de las guerras imperialistas y el exterminio de millones de seres humanos. Pocos años después, luego de publicarse ese trabajo, ocurren dos guerras mundiales, que significaron la muerte, según las estimaciones, de entre 80 y 120 millones de personas.
Dentro del sistema colonial cabe destacar el rol desempeñado durante aquellos años por Estados Unidos. Este es un tema muy controversial en el cual abundan los contenidos imprecisos o errados. Encontrar una fuente absolutamente creíble que describa con suficiente certeza los hechos económicos más importante ocurridos en USA durante el siglo 19 demanda una gran cantidad de esfuerzo que no está al alcance de todos los investigadores. Sin embargo, considero que las pocas lineas que aquí les brindo nos podrán dar una idea bastante aceptable de lo sucedido en aquel entonces.
Durante el siglo 19, Estados Unidos, a pesar de no ser una metrópoli, debido a que no poseía colonias; se vio envuelta en un proceso económico impresionante que la llevó a tener un volumen de actividad económica no conocido antes por alguna nación. Este país desarrolló un proceso de crecimiento económico interno bastante acelerado motorizado por diversos factores (extensión territorial, ferrocarril, tasa de fertilidad, etc) que la llevó a demandar numerosos bienes del exterior (importaciones) y a vender en el exterior los productos fabricados por su industria (exportaciones). Evidentemente, el rápido crecimiento interno aceleró el rol económico y comercial desempeñado en otras economías, es decir, la llevó a tener una actividad comercial externa que llegó a superar la magnitud del volumen manejado por algunas metrópolis. ¿Como fue esto posible?
Estos países no rechazaban la presencia de Estados Unidos en sus mercados debido a las características que poseían estos bienes, fundamentalmente, eran bienes que no competían con algún producto nativo y que, se consideraba, satisfacían una necesidad muy específica. Hay que destacar que, para aquellos años, no se logró encontrar evidencia de influencia política que pudiese justificar la libre entrada de los productos norteamericanos a tales naciones. Es decir, todo parece indicar que el éxito comercial internacional de Estados Unidos se puede atribuir a la calidad de los productos que elaboró. Para respaldar esta posición los norteamericanos, a través de diversas publicaciones, atribuían las razones de dicho éxito a la práctica del libre comercio. Es decir, Norteamérica construyó todo un aparato de divulgación mundial de los principios del libre comercio como causa fundamental del evidente éxito económico global que disfrutaba.
Sin embargo, a finales del siglo 19 y principios del siglo 20 parece haber un cambio en la política comercial y política exterior de Estados Unidos en América Latina al promover la intervención política en estos países con fines de construir, aparentemente, un sistema colonial similar al que poseían las metrópolis europeas. Las dos guerras mundiales detuvieron este proceso.
Efectivamente, las dos guerras mundiales destruyeron por completo el sistema de comercio colonial o colonialismo debido a que las metrópolis quedaron completamente devastadas por las mismas. A partir de ese momento se instaura un nuevo orden económico internacional en el cual el comercio internacional estará guiado por las pautas del libre cambio, por tanto, se inicia un proceso de desmantelamiento de aranceles y prohibiciones de importación.









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