Efectivamente, en algún momento de los años 2020 o 2021, China deberá declarar formalmente que su economía está entrando en un ciclo de sucesivas contracciones de su producto interno. Este ciclo puede ser breve y violento, como un shock, o puede ser largo y suave; todo depende de la acciones que lleven a cabo las autoridades gubernamentales asiáticas; y además, dejará a la economía china sumida en un período de estancamiento que debería durar al menos una década. Por otro lado, el resto de las economías del planeta irán entrando una a una en recesión después del colapso del gigante asiático para luego, de la misma manera, culminar en un largo periodo de estancamiento. Finalmente, un pequeño grupo de países no estarían entrando de la onda contractiva global sino que caerían de una vez en el periodo de estancamiento.
La excepción a la regla estará dada por Estados Unidos, nación que no padecerá, inmediatamente, los efectos del descalabro chino, pero que, durante los años 2022 o 2023, comenzará a sentir las consecuencias de la recesión mundial y notará la aparición de fenómenos económicos no antes vistos relacionados con la fijación de los precios de los productos que generarán mucho descontento en la población norteamericana.
¿Como las empresas reaccionaran a esta recesión global?¿Cómo las empresas han reaccionado en el pasado a los ciclos contractivos?. Antes de 1945, los empresarios no enfrentaban las recesiones sino que simplemente, si los propietarios de las compañías estimaban que las pérdidas se proyectaban durante un periodo de tiempo muy largo, entonces se optaba por liquidar el negocio. Después de 1945, la estrategia típica del sector empresarial para enfrentar recesiones consistía en soportar durante algunos trimestres las pérdidas sufridas mientras las autoridades gubernamentales se ocupan de reactivar la economía.
La novedad presente en la recesión global que se avecina consiste en que ahora las autoridades gubernamentales no cuentan con instrumentos efectivos de política económica para combatir la guerra comercial, por otra parte, hoy en día, llevar a cabo la liquidación de una empresa puede demandar una cantidad significativa de requisitos de orden legal que convierte esta opción en una alternativa costosa.
Dentro de este mar de incertidumbre, cada compañía debería trazar un plan de acción diseñado "a su medida", basado en las siguientes acciones:
- determinar si la compañía está en capacidad de soportar las consecuencias de la guerra comercial
- determinar si la empresa posee instrumentos para enfrentar las consecuencias de la guerra comercial.
En primer lugar, los empresarios tienen que interpretar la guerra comercial como una reducción en las ventas, reducción en los volúmenes de producción, incrementos en los costos unitarios y, por ende, reducción en las ganancias, o bien, entrada al terreno de pérdidas en el ejercicio económico. De la misma manera, es importante que los mismos estimen con algún grado de precisión el momento en el cual debería iniciarse la reducción en las ventas para lograr conocer el tiempo del cual se dispone para diseñar y ejecutar un plan de acción exitoso. Finalmente, los directivos empresariales deben notar que la reducción esperada en las ventas no ocurrirá en un solo periodo, tal como sucede cuando una empresa se enfrenta a un shock ocasional, por lo tanto, es vital determinar con un nivel de acierto la cantidad de períodos en los cuales la empresa verá disminuir sus ventas.
Ir a: A Chinese recession is inevitable - don't think it won't affect you - Kenneth Rogoff - The Guardian
La reacción instintiva del ser humano ante una situación trágica es la negación de la misma. El negacionismo puede apoderarse de una empresa, llevarla a la parálisis y a la desaparición. Es necesario que quienes tomen las decisiones en la compañía tengan todos los elementos de información para concluir que la recesión global es inevitable. Aún en caso de un acuerdo China-Estados Unidos habrá recesión global. El discurso proteccionista norteamericano deja entrever que existe el compromiso de la Administración Trump por reducir las importaciones en un margen que se ubicaría entre el 30% y el 50% al finalizar el mandato.
Los parámetros relevantes o hitos que suministren el contexto adecuado a estos ejercicios de planificación no pueden alcanzar idénticos valores para todas las empresas. Evidentemente, existen elementos y condiciones que le otorgaran a cada compañía un mayor o menor grado de exposición o vulnerabilidad a los efectos que serán causados por la guerra comercial. Sin embargo, pensamos que es necesario establecer un punto de referencia que nos permita, de manera indirecta, cuantificar el nivel de riesgo que han adquirido las operaciones de la compañía.
Creemos que los parámetros fundamentales que cuantificaran, de manera uniforme, el impacto de la guerra comercial sobre las operaciones cotidianas de la compañía serán:
- porcentaje de reducción en las ventas netas para un determinado periodo de tiempo
- número de periodos de tiempo en los que ocurre la reducción en las ventas netas.
Creemos que este punto de referencia o punto de partida debe ser el "peor escenario" de comportamiento esperado de las ventas netas. Este escenario debe considerarse válido y aplicable a todas las empresas que pudiesen ser afectadas por la guerra comercial. De tal manera que, pensamos que el "peor escenario posible" para una compañía consiste en la contracción sucesiva de las ventas durante cinco años en la siguiente secuencia: 10%, 10%, 10%, 5% y 5%. Entonces, desde este punto de partida, cada empresa introducirá los ajustes que correspondan, dictados por el sentido común, hasta llegar al "escenario específico" que corresponda a la compañía. Estos ajustes apuntarán a reducir o mantener el número de periodos de contracción de las ventas netas y a reducir los valores porcentuales que corresponden a cada periodo contractivo.
De tal manera que, son los factores de diferenciación los que permiten que la empresa se distancie cada vez más de un escenario de planificación similar al punto de referencia, esto es, el "peor escenario posible". Algunos de estos factores de diferenciación son:
- sector productivo donde se ubica la empresa: manufactura, servicios, minería, etc
- porcentaje de ventas externas con respecto a las ventas totales
- composición de la cartera de clientes
- composición del grupo de proveedores, etc
- la recesión china será el desencadenante de la próxima recesión global
- la recesión china es inevitable
- la Administración Trump tiene el compromiso ineludible con la corriente proteccionista norteamericana de reducir las importaciones en un margen que oscila entre el 30% y el 50%
- el gobierno chino hará todo los esfuerzos que se requieran para que la tasa contractiva no supere nunca el 5% anual
Sin embargo, el empresario, al realizar su ejercicio de planificación, no puede considerar que sus ventas se contraerán en una medida proporcional a la contracción de la economía china; ni tampoco puede suponer que la compañía atravesará por igual cantidad de períodos de contracción que los que deberá mostrar la economía china. El empresario debe iniciar su análisis a partir del "peor escenario posible", el cual debe considerar que la economía global cuenta en estos momentos con abundantes factores colaterales que acrecentarán el daño que causará la contracción económica china a la economía global.
Evidentemente, el ejercicio de planificación que realice el empresario debe cuantificar la sensibilidad de sus clientes a la guerra comercial al momento de llevar a cabo la proyección de la magnitud de las ventas futuras, así como también medir el impacto que podría causar la guerra comercial sobre sus proveedores a fin de descartar posibles amenazas a la cadena de suministros que pudiesen poner en peligro las operaciones de la compañía.
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| Global supply chain risk grows |
Las ventas proyectadas deben recoger todos los descuentos, reducciones de precios, promociones y estrategia comercial que estime llevar a cabo la compañía dentro de los períodos a ser considerados. Por otro lado, la magnitud del incremento en los costos unitarios promedios no puede ser desestimada debido a que es un dato imprescindible para llegar a la ganancia o pérdida esperada. Esta información será el insumo fundamental para diseñar los planes que correspondan y tomar las decisiones que permitan que la empresa sobreviva a la guerra comercial, de allí la pertinencia en cuanto a la calidad de los datos.
Efectivamente, la reducción en la producción incrementará los costos unitarios promedios por vía de los mayores costos fijos unitarios promedios. Las empresas exportadoras suelen tener una planta física considerable debido a que la exportación es un fenómeno que presenta mayor frecuencia en las empresas de gran tamaño; de allí que logremos determinar que los empresarios noten incrementos sustanciales en sus costos unitarios promedios.
Las empresas exportadoras no norteamericanas de todo el mundo se verán afectadas, de una manera u otra, por la guerra comercial: reducción en las ganancias o entrada al terreno de pérdidas serán una constante dentro de este grupo de empresas. Sin embargo, las correspondientes autoridades gubernamentales de los países de donde éstas provienen deberán estar implementando ayudas e incentivos a las mismas para que no cierren.
¿Puede una empresa continuar operando con normalidad después de haber sufrido cinco años consecutivos de pérdidas?.¿Está formada la expectativa en los directores de estas empresas acerca de la posible transformación de muchos mercados internacionales desde el formato de competencia hacia el formato de monopolio u oligopolio?.¿Cuantos directivos decidirán cerrar la empresa que representan al determinar que los próximos años solo podrán alcanzar pérdidas?



































