domingo, 11 de agosto de 2019

Tres caracteristicas de la guerra comercial: desastrosa, reversible y asimétrica

La guerra comercial actual es desastrosa debido a que sus consecuencias negativas serán muy graves, sencillamente, provocará una recesión global.

A finales de los años 50, cada nación industrial importaba las materias primas necesarias para la elaboración de los bienes que necesitaba para uso interno y para la exportación; para ello requería poseer un plantel fabril de tamaño significativo y poseer ventajas competitivas en la fabricación de algunos productos. Estas son tareas que demandan un gran esfuerzo, exigen condiciones económicas favorables y brindan un alto grado de autonomía económica. Bajo este contexto, la hostilidad comercial aplicada a otro país no afecta al resto de economías manufactureras.


Frente a esta situación, los empresarios y ejecutivos de las más importantes corporaciones optan por especializarse en la producción de bienes intermedios y por importar cada vez más productos intermedios en los cuales no poseen un alto nivel técnico. Se trata de una situación diferente a la imperante a finales de los años 50, en donde, o bien la misma corporación fabricaba los productos intermedios que necesitaba o bien lo adquiría de otra empresa ubicada en el país.



Es obvio que la guerra comercial actual interrumpirá de manera brusca las cadenas de producción y suministros de la economía mundial.

Pero, ¿que podrá suceder luego de que se establezca en la economía global la recesión mundial?. ¿Cabe esperar que nuevamente regrese la recuperación económica?. Los escenarios de sucesos más probables para una situación post-recesión global son:

  • estancamiento económico permanente.
  • "canibalismo económico", apropiación de los recursos de otros países por medio de una u otra vía, ocupación militar, por ejemplo.

Estados Unidos inició la guerra comercial con el fin de alcanzar metas económicas y sociales, ¿las alcanzará?.  Evidentemente, la guerra comercial no debería impactar la economía norteamericana en el corto plazo, sin embargo, no cabe esperar lo mismo para el largo plazo.

Ante los anuncios de incremento en los aranceles, cada productor extranjero evalúa las consecuencias de dicha medida sobre su estructura de costos, ya sea éste productor de bienes finales o de bienes intermedios, y decidirá si continúa o no produciendo. Aquellos que venden directamente en el mercado norteamericano y deciden dejar de abastecerlo son los que provocarán la disminución de las importaciones de USA, el resto de los productores extranjeros continuará colocando sus bienes en las estanterías norteamericanas con un precio más elevado.



Es en ese momento en el cual el comprador norteamericano decidirá si continúa adquiriendo el producto extranjero a un precio más elevado o lo sustituye por su equivalente fabricado en USA, si es que éste existe. Si la mayoría de los norteamericanos deciden no adquirir el producto extranjero a un mayor precio, entonces éste desaparecerá del mercado. Si esto ocurre, aunque ustedes no lo crean, también desaparecerán, aunque con gran lentitud, los productos norteamericanos, ya que casi toda la demanda se volcará hacia ellos; originándose períodos de inflación inusual acompañados de situaciones de escasez.

Si bien la economía norteamericana presenta una tasa de productividad superior a las economías del resto del mundo, ésta ventaja es anulada por los elevados salarios de ese país y la sobre-valoración del dólar. Por tanto, no cabe esperar que los empresarios de Norteamérica aumenten la inversión directa para incrementar el producto de USA y poder así sustituir las importaciones o resolver el problema de la escasez. Como vemos, la situación de desastre también se extenderá a USA.

La guerra comercial actual es reversible debido a que es imposible que el proteccionismo se establezca de manera definitiva.

Este proceso de reversibilidad se iniciará por el descontento generalizado de la población norteamericana, el cual será causado por el deterioro del valor de las variables económicas más importantes de esa nación. Sin embargo, este no será un proceso automático ya que se necesitará que los electores asocien el estado de caos con la guerra comercial y para ello será necesario que los medios de comunicación asuman un rol fundamental. Este descontento general no podrá materializarse en una propuesta política concreta hasta tanto finalice el ciclo político proteccionista.



De tal manera que no es suficiente el fin de la Administración Trump para detener o revertir la guerra comercial actual ya que en estos momentos la corriente proteccionista norteamericana posee un inmenso capital político que le servirá de escudo ante iniciativas provenientes de alguno de los partidos políticos de USA.

Aunado a ello, el proceso de reversión tendrá como obstáculos las represalias que pretendan urdir las naciones perjudicadas por la guerra comercial actual, tal como la ejecución de una guerra financiera que se avoque a minimizar el uso del dólar en las transacciones internacionales y a dificultar la adquisición de activos financieros norteamericanos.



De tal manera que, la finalización de la guerra comercial actual y del proteccionismo deberá atravesar por un largo e intenso proceso de negociación entre Estados Unidos y las potencias afectadas. Esta actividad podría incluir el pago de indemnizaciones y reparaciones, quedando sembrada la semilla para una segunda guerra comercial.

La guerra comercial actual es asimétrica debido a que las economías perjudicadas por el proceso de elevación de aranceles llevado a cabo por USA no tienen capacidad de respuesta proporcional ni pueden protegerse de alguna forma de este proceso. Por tanto, ante la oleada de incrementos arancelarios aplicados por Estados Unidos, la mayoría de las empresas extranjeras deberán salir del mercado norteamericano para mudar su actividad comercial a otros mercados; no todas sobrevivirán, las que no lo logren irán a la quiebra. Sin embargo, si un gran número de empresas logra llevar a cabo el traslado comercial con éxito entonces la guerra comercial no generará la aparición de una crisis económica global.

El argumento del traslado comercial no es muy convincente debido a que los márgenes de ganancia ofrecidos por el mercado norteamericano no pueden ser igualados por otros puntos comerciales. El traslado comercial solo puede tener éxito si las empresas extranjeras realizan transformaciones radicales en la operación de sus sistemas de producción a fin de reducir de manera significativa el costo unitario promedio; además, al mismo tiempo, estos empresarios necesitarán filosofías de gerencia que muestren como manejar los negocios con un margen de utilidad ínfimo. En todo caso, estas metas lucen como inalcanzables debido a que la práctica productiva que se desarrolla fuera de USA se caracteriza por no generar tecnología ni modelos de gerencia completamente autóctonos.

Ir a: PWC - Estrategia comercial o guerra comercial

Un planteamiento mucho más realista sostendría que el traslado comercial mencionado solo tendrá éxito si las empresas que la ejecuten logren comprar tecnología y modelos de gerencia norteamericanos adecuados para este fin.

Desde que se inició la guerra comercial, China ha intensificado sus esfuerzos en materia diplomática para concertar acuerdos y otorgar financiamiento a un número considerable de países, en lo que parece ser un movimiento que muestra la intención de esa nación de encaminarse en la ruta del traslado comercial.



Por otro lado, los voceros de la Unión Europea han hecho declaraciones que dejan entrever su simpatía por los proyectos de traslado comercial pero sin que exista aún alguna acción concreta que certifique que Europa seguirá los pasos de China.

Por supuesto, los resultados que obtengan las empresas extranjeras que venden sus productos en Estados Unidos en materia de traslado comercial dependerá fundamentalmente de la estructura de costos y comercial que presenten en este momento,lo cual podemos ver por intermedio de sus estados financieros, y de como cambiaran dichas estructuras después de llevarse a cabo las modificaciones correspondientes.

Si la mayoría de las empresas extranjeras alcanzan el éxito en su proceso de traslado comercial, entonces se rompería la asimetría que caracteriza la guerra comercial actual y las naciones afectadas podrán reorganizarse para responder a la guerra comercial con una guerra financiera.

A pesar que la asimetria es el resultado de privilegios que posee Estados Unidos en materia de finanzas internacionales, ello no implica ventaja en la guerra comercial actual debido a que USA siempre resultará perjudicada, de una u otra manera, por la misma.








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